El Tarot ha acompañado a algunas culturas a través de los años, sea resolviendo los problemas individuales o los colectivos. Brinda una experiencia que ayuda a los amantes de la adivinación y la cartomancia a encontrar soluciones satisfactorias a sus inconvenientes y ofrece la aventura de descubrir diferentes aspectos interesantes sobre el porvenir.
Pero debe ser visto como un oficio serio que posee sus bases en la consulta para que las cosas funcionen bien entre el tarotista y el cliente al hacer una sesión de Tarot.
Esta práctica consistente en setenta y ocho cartas, no es un juego, sino que es una necesidad si quieres conocer qué te depara el futuro y cómo debes conducirte en tu presente. Y siguiendo algunas pautas el trabajo será más armonioso.
Haz una consulta y prepárate para el momento
Hacer una sesión de Tarot nace de una necesidad personal, depende de cada quién. La lectura la puedes solicitar cuando quieras. Sin embargo cuando lo hagas colabora con todo tu interés a que el trabajo quede bien, aplicando el máximo potencial de tu concentración. Cualquier distracción debemos evadirla.
En el proceso, el tarotista sabe que deberá tener control sobre sí mismo y sobre las circunstancias. Pero tampoco debe ser una decisión forzada, se debe proceder con naturalidad.
Las respuestas del Tarot pueden guiarte en el manejo de tu futuro, y tocar profundamente los problemas que te agobian, por tanto, en ocasiones, podrías perder la serenidad. Una actitud relajada o ejercicios para ello pueden ser la panacea a que esta parte no te afecte.
Para obtener buenos beneficios al hacer una sesión de Tarot te recomiendo:
• Sé sincero en todo momento. Que lo seas no tiene por qué vincularse con crueldad ni falta de respeto. Es simplemente decir las cosas como son o por lo menos cómo crees que son. El tarotista deberá ser profesional y el cliente debe reconocer que aquél es sólo un canal de lo que está revelando. Una sesión de Tarot es considerada como una práctica de luz.
• No te aproveches de la ignorancia del cliente. Si hay una razón por la que mucha gente desconfía del Tarot es porque sabe que existen muchos charlatanes que se valen del dolor de los más incautos para timar y obtener beneficios económicos.
• Tu intención como tarotista debe ser ayudar al cliente a encontrar una solución. También esfuérzate por descubrir cuándo el cliente se comporta con ingenuidad o existe en su interior alguna malicia.
• Y uno que para mí es muy básico: es el respeto que las dos partes deben profesarse mutuamente. El trato con cortesía asegura éxito, respeto y tolerancia. Para mi es fundamental para que ambos se sientan mutuamente agradados.
Recuerda que la vida es complicada y, a veces, se requiere meditar suficiente sobre las decisiones a tomar. Una sesión de Tarot resulta ser como un atajo al camino de la solución, pero para que funcione, reitero, a ambas partes se les exige dar su mejor esfuerzo.
Imagen de cortesía: luckymojo.com