¿Qué nos deparará el futuro? ¿Qué será de nuestra vida? Por medio del tarot podemos dilucidar algunos aspectos. La numerología nos permite conocer los números no sólo en su aspecto cuantitativo, sino también en su aspecto cualitativo. Los números son conceptos perfectos que se usan para adivinar cualidades de una persona o su porvenir.
Para averiguar nuestro número debemos sumar los números de nuestra fecha de nacimiento: día, mes, año; y si obtenemos un número superior al nueve, debemos simplificar hasta obtener un número de un dígito entre el uno y el nueve.
El número uno indica iniciativa, impulso, oportunidad, lo que hay para descubrir. Varía de acuerdo al palo del número: mientras el uno de vasto indica la oportunidad para el desarrollo personal, para la realización de lo propio, de percibir con claridad, de hallar la verdadera felicidad.
El número dos indica polaridad, los opuestos. Si es de basto indica neutralidad, ausencia de conflictos. De copas indica el poder de la atracción de los opuestos. De espada, dudas. De oro, variedad, lo variable, lo voluble.
El número tres indica estabilidad. Si es de basto indica seguridad, buenas perspectivas. De copa, agradecimiento, satisfacción. De espada, sensación de incomodidad. De oro, prueba superada con éxito.
El cuatro refiere solidificación. El basto representará paz y apertura al mundo. De copa, enojo, enfado, frustración. De espada, estancamiento. De oro, indicará un aferrarse a todo, adherirse.
El cinco refiere reto, crisis, competencia. Si es de basto indica prueba de fuerzas. Si es de copa, preocupación, pesar, mal momento. De espada, humillación, mezquindad. De oro, pobreza, privación, época de restricción.
El seis indica unión, ayuda, colaboración. El siete; riesgo, peligro, batalla, prueba. El ocho; cambio, transformación, aprendizaje de lo nuevo. El nueve; introspección, retiro a vuestro interior, compostura. Viene a realizarse en todas las áreas de la vida, con un crecimiento general. Están aquí para concretar cosas, aprender a terminar todo aquello que comiencen o han comenzado en otras etapas, a lograr el éxito en todo lo que emprendan, a hacer las cosas bien hechas, a ser profundos, consistentes, coherentes y, sobre todo muy constantes.
También están aquí para desarrollar amor y tolerancia hacia el prójimo, ser compasivos y situarse en el lugar del otro; vienen a desarrollar el altruismo, a soltar el juicio sobre personas, a dejar correr las cosas que no son importantes, a ver los aspectos más sutiles, más profundos, asumiendo su propio aprendizaje, a tener agilidad en los procesos de aprendizaje, a no demorarse tanto en analizar e integrar a su vida los nuevos conceptos, a realizar ideales nobles.
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